.Cinco
mil de mis hombres están en el frio barro, tres mil aún
sangran por sus heridas, dos mil jamás abandonarán ya
este lugar, no quiero creer que murieron por nada //
¿ qué quieres creer, Máximo ? // que
han luchado por ti y por Roma // ¿ y qué es Roma
? // he visto mucho del resto de mundo. Es brutal,
es cruel y oscuro. Roma es la luz.
Cuando un hombre
atisba su fin quiere creer que su vida ha tenido algún sentido
: ¿ cómo tratará el mundo venidero su nombre
?
Una vez hubo un
sueño llamado Roma. Solo podías susurrarlo, a nada que
levantaras la voz se desvanecía. Tal era su fragilidad.
¿ Cúanto
hace que llevas lejos de tu hogar ? // dos años,
doscientos sesenta y un días y esta mañana.
¿Te
resulta difícil tu cometido?
// algunas veces hago lo que deseo hacer, el resto del tiempo
hago lo que debo .
¿ Estás
dispuesto a cumplir tu obligación con Roma ? // sí,
padre // no vas a ser emperador // ¿
qué hombre mayor y más sabio ocupará mi lugar
? // mis poderes pasarán a Máximo.
¿ Mi decisión
te decepciona ? // una vez me escribiste, enumerando
cuatro grandes virtudes : sabiduría, justicia, fortaleza y
templanza. Constaté que no tenía ninguna de ellas, sin
embargo poseo otras. Ambición, se convierte en virtud si nos
lleva al éxito. Ingenio, valor, tal vez no en el campo de batalla
pero hay muchas formas de valor. Devoción a mi familia y a
ti. Ninguna de mis virtudes formaba parte de tu lista, incluso parecía
que no me desearas como hijo.
Tus
defectos como hijo son mis fracasos como padre.
Yo
soy Próximo y estaré más cerca de vosotros estos
días, los últimos de vuestra miserable vida que la puta
de la madre que os trajo gritando a este mundo. No os he comprado
para que me hagais compañía, he pagado para sacar provecho
de vuestra muerte. Así como vuestra madre estuvo presente en
vuestro comienzo, yo estaré presente en vuestro fin. y al morir,
porque sabed que morireis, vuestro tránsito se hará
al son (de aplausos). Gladiadores, yo os saludo.
Unos creeis que
no vais a luchar, otros que no sabeis luchar. Todos dicen lo mismo,
hasta que salen ahí. Escuchad // ¡ muerte !, ¡
muerte!.
Hundidla en la
carne de un hombre y os aplaudirán y os amarán, quizás
empeceis a amar al público por ello. Tarde o temprano todos
moriremos y no podemos escoger el modo pero podemos decidir como afrontar
el fin para ser recordados como hombres.
Yo
le daré al pueblo la imágen más grande de su
vida.
Tendrías
que ver el coliseo. Cincuenta mil romanos mirando la punta de tu espada,
ansiando ver el golpe mortal. El silencio antes de asestarlo. El clamor
posterior que crece, que crece como una tormenta, como si fueras el
dios del trueno // ¿ tú eras gladiador
? // sí, lo fui.
Escúchame,
yo no era el mejor porque fuera ágil matando, era el mejor
porque la gente me amaba. Gánatela y ganarás tu libertad
// me ganaré a la gente, les ofreceré
algo que nunca han visto.
Mi
hijo y mi esposa me están esperando
// volverás a verlos pero aún no.
No
sabemos a lo que nos enfrentamos pero es más fácil si
nos enfrentamos juntos. Manteniendonos juntos, sobreviviremos.
Me
llamo Máximo Décimo Meridio, comandante de los ejercitos
del norte, general de las legiones Félix, leal servidor del
verdadero emperador, Marco Aurelio. Padre de un hijo asesinado, marido
de una mujer asesinada y alcanzaré mi venganza en esta vida
o en la otra.
Los mortales somos
sombras y cenizas.
Una
vez lo hicimos, hagámoslo de nuevo.
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